La lista de precios es el documento más importante de un mayorista y, paradójicamente, el peor cuidado. Muchos la arman a las apuradas, la copian de un proveedor o le suman un porcentaje fijo a todo y listo. El problema es que una lista mal armada te come el margen sin que lo veas: vendés barato lo que debería dejarte más y caro lo que espanta clientes.
Acá te dejamos cómo armar una lista de precios mayoristas que funcione, y una plantilla descargable lista para que arranques hoy.
📥 Descargá la plantilla gratis
Una planilla CSV con las columnas clave (código, presentación, costo, minorista, mayorista, mayorista por volumen, stock mínimo y depósito) y ejemplos para que la completes con tus productos.
Descargar plantilla CSVQué columnas tiene que tener tu lista
Una buena lista de precios mayoristas no es solo "producto y precio". Para tomar buenas decisiones necesitás, como mínimo, estas columnas:
- Código: un identificador único por producto y presentación. Es la columna que después usás para importar a un sistema.
- Producto y categoría: nombre claro y familia (bebidas, limpieza, almacén).
- Presentación y unidades por bulto: cómo se vende (botella, bidón, caja) y cuántas unidades trae.
- Costo: lo que te sale a vos. Sin esta columna, no sabés tu margen real.
- Precio minorista y mayorista: tus dos precios base.
- Precio mayorista por volumen: el precio especial a partir de cierta cantidad.
- Stock mínimo y depósito: para conectar la lista con tu inventario.
Cómo calcular el precio sin perder margen
El error más común es ponerle el mismo porcentaje a todo. No todos los productos soportan el mismo markup. Seguí esta lógica:
- Partí del costo real, incluyendo flete e impuestos si corresponde.
- Definí un margen objetivo por categoría, no por producto. Las bebidas suelen tener menos margen que la limpieza, por ejemplo.
- Mirá la competencia en los productos "termómetro" (los que todos comparan) y ajustá solo esos.
- Dejá un escalón por volumen que te siga dejando ganancia, no uno que te funda por vender más.
Tabla de ejemplo
Así se ve una lista bien estructurada (los números son de ejemplo):
| Producto | Costo | Minorista | Mayorista | Por volumen |
|---|---|---|---|---|
| Gaseosa cola 2.25L | $950 | $1.600 | $1.350 | $1.250 |
| Detergente 5L | $2.100 | $3.600 | $3.100 | $2.900 |
| Aceite girasol 900ml | $1.100 | $1.850 | $1.600 | $1.500 |
Fijate que el margen no es el mismo porcentaje en todos: cada producto se piensa por separado.
Errores frecuentes al armar la lista
- No incluir el costo. Sin costo, no sabés si estás ganando o perdiendo.
- Una sola lista para todos. El kiosco y el supermercado no pagan lo mismo. Necesitás listas por cliente.
- No actualizar cuando sube el proveedor. Cada día que pasás con precios viejos, perdés margen.
- Descuentos por volumen sin piso. Si el precio por cantidad queda por debajo del costo, vender más te hace perder más.
- Lista en un PDF que nadie puede editar rápido. Tiene que ser fácil de actualizar y de compartir.
De la planilla al sistema
La plantilla es un excelente punto de partida, pero el Excel tiene un techo: no aplica solo el precio correcto a cada cliente, no se sincroniza con tu stock y no se publica en una tienda. Cuando tu lista está ordenada en CSV, el siguiente paso natural es importarla a un sistema.
En QuickMayorista importás esta misma estructura desde Excel o CSV, asignás cada lista a sus clientes y el precio correcto aparece solo en cada venta y en tu tienda online mayorista. Además, la lista queda conectada con el control de stock y la cuenta corriente, así no cargás el mismo dato dos veces.
Conclusión
Una lista de precios mayoristas bien armada —con costo, varias listas y escalones por volumen pensados— es la diferencia entre vender mucho y ganar poco, o vender bien. Descargá la plantilla, completala con tus productos y, cuando esté lista, dale el salto a un sistema que la mantenga viva por vos.